Los medicamentos conocidos como GLP-1, utilizados para el control de la diabetes y la pérdida de peso, han ganado popularidad por sus resultados. Sin embargo, en los adultos mayores deben emplearse con especial precaución y siempre bajo supervisión médica.

Posibles beneficios

Estos tratamientos pueden ayudar a reducir el apetito, controlar las porciones y lograr una pérdida de peso sostenida. También pueden contribuir a mejorar los niveles de glucosa y la presión arterial, lo que en algunos pacientes permite que el médico ajuste otros medicamentos.

Además, la semaglutida ha demostrado reducir el riesgo de muerte cardiovascular, infarto y accidente cerebrovascular en determinados adultos con sobrepeso u obesidad y enfermedad cardiovascular previa.

Riesgos que deben vigilarse

Los efectos secundarios más frecuentes incluyen náuseas, vómito, diarrea, estreñimiento y dolor abdominal. Estos problemas pueden provocar deshidratación, debilidad, mareos y un mayor riesgo de caídas, especialmente en personas de edad avanzada.

La pérdida rápida de peso también puede ocasionar una disminución de la masa muscular y ósea. Por ello, es importante acompañar el tratamiento con ejercicios de fuerza y una alimentación adecuada que aporte proteína, calcio y vitamina D, de acuerdo con las necesidades y condiciones médicas de cada persona.

Los GLP-1 también pueden modificar la absorción o la dosis necesaria de algunos medicamentos para la diabetes, la presión arterial, la tiroides y otras enfermedades. AARP señala que las personas mayores de 65 años pueden tener un riesgo más elevado de presión baja, mareos o desmayos, particularmente cuando toman antihipertensivos.

La supervisión médica es indispensable

Estos medicamentos no deben utilizarse por recomendación de conocidos ni adquirirse sin control profesional. Durante el aumento de la dosis, el médico debe vigilar la pérdida de peso, la presión arterial, la glucosa, la hidratación, la nutrición y cualquier posible interacción con otros tratamientos.

En Casa Cumbres recordamos que bajar de peso puede mejorar la salud, pero en los adultos mayores el objetivo principal debe ser conservar la fuerza, la movilidad, la independencia y una buena calidad de vida.

Este contenido es informativo y no sustituye la valoración ni las indicaciones de un profesional de la salud.

Fuente informativa: AARP y Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos.