El alzhéimer: su incidencia cae un 16% cada década sin que exista ningún fármaco

Alzheimer

Mientras todos los tratamientos fallan, la ciencia muestra que la demencia no es una desgracia inevitable en la vejez, sino una enfermedad prevenible en casi la mitad de los casos

El cerebro que creó las series Verano Azul y Farmacia de Guardia reposa en formol en un estante en el madrileño barrio de Vallecas. El director Antonio Mercero vivió con alzhéimer los últimos años de su vida, pero siguió quedando con sus viejos amigos. Uno de ellos, el cineasta José Luis Garci, recordó en una entrevista que un día Mercero les dijo: “Me hace gracia lo que contáis, aunque no sé quiénes sois. Pero sé que os quiero mucho”. El creador, tras una década con demencia, falleció en 2018 a los 82 años y donó su cerebro a la ciencia. Quería que su materia gris ayudara a iluminar la conocida como “gran epidemia silenciosa del siglo XXI”.

El patólogo Alberto Rábano camina entre cerebros con cariño y respeto, como si los conociera a todos. Dirige el Banco de Tejidos de la Fundación CIEN, con más de un millar de órganos donados —incluido el de Antonio Mercero— dedicados a la investigación de las enfermedades neurológicas. El científico reflexiona sobre una gran paradoja: más de un siglo después del descubrimiento del alzhéimer, no se conocen sus causas y no existe ningún tratamiento. Nada. Y, sin embargo, la incidencia está cayendo en picado en los países ricos, a un ritmo del 16% cada década desde 1988, quizá gracias a factores como la educación y la salud cardiovascular, según un estudio de la Universidad de Harvard (EE UU).

“No sabemos la causa del alzhéimer y nunca la sabremos, porque no hay una causa, hay muchas”, afirma Rábano. Hasta ahora, los científicos se han centrado en dos grandes sospechosos. En los cerebros de las personas con alzhéimer, una proteína, llamada beta amiloide, se amontona entre las neuronas. Y una segunda proteína, denominada tau, forma ovillos dentro de las células cerebrales. Todavía no está muy claro el papel de estas moléculas en la enfermedad. Pensar que estas proteínas son las responsables del alzhéimer es como llegar a la escena de un crimen y creer que la sangre es la culpable del asesinato, en palabras del neurólogo David Pérez, del Hospital 12 octubre, en Madrid.

La búsqueda de un tratamiento, sin embargo, ha estado centrada en limpiar la beta amiloide del cerebro. Todos los fármacos experimentales han fracasado hasta ahora, pero las autoridades de EE UU decidieron el 7 de junio autorizar el más reciente, el aducanumab, fabricado por la farmacéutica estadounidense Biogen con un precio de más de 40.000 euros por paciente al año. Es la primera vez que se aprueba un tratamiento que ataca las supuestas causas del alzhéimer: el aducanumab limpia la beta amiloide, pero no se ha demostrado que esto implique un beneficio clínico para los pacientes. Todavía no se sabe si funciona.

Rábano se detiene ante unos estantes que rompen la monotonía del banco de cerebros. “Este es de un león marino que hacía un show disfrazado de vaquero en el Zoo de Madrid”, explica señalando un bote. “Este es de un rinoceronte blanco. Lo tuve que sacar yo con un hacha”, rememora mostrando otro recipiente. Los cerebros de los animales viejos que mueren en el zoológico también acaban en el archivo de Rábano. Hay leones, ñúes, delfines, koalas, chimpancés, jirafas. El investigador muestra la imagen de un cerebro de tigre siberiano lleno de proteína beta amiloide. “En muchos mamíferos vemos cambios de tipo alzhéimer, pero no desarrollan la enfermedad”, explica.

El patólogo cree que una de las razones históricas del fracaso en la búsqueda de un tratamiento ha sido los errores en el diagnóstico. “El alzhéimer nunca está solo. Nos tenemos que meter en la cabeza que no basta con diagnosticar el alzhéimer”, explica Rábano. En el mundo hay unos 50 millones de personas con demencia, el 65% de ellas con alzhéimer, según la Organización Mundial de la Salud. Pero hay otras formas de demencia, que a menudo aparecen mezcladas: la vascular, la de cuerpos de Lewy, las taupatías, la encefalopatía LATE. Rábano invita a los ciudadanos a hacerse donantes de cerebro, para ayudar en la investigación. Algunos ensayos clínicos quizá fallaron porque se probaron fármacos contra el alzhéimer en personas que no tenían solo alzhéimer.

La neuróloga Raquel Sánchez Valle, del Hospital Clínic de Barcelona, es optimista. “Hemos cambiado de fase en la investigación del alzhéimer”, opina. Su equipo participó en el Engage, un ensayo clínico internacional con 1.650 pacientes para probar el polémico aducanumab. Los resultados no fueron concluyentes, pero la investigadora subraya que la eliminación de la proteína beta amiloide en el cerebro sí mejoró los indicadores asociados a la muerte neuronal, aunque no se llegase a observar una mejoría clara en los pacientes. “Necesitamos ensayos más largos, de mucho más tiempo”, explica.

El aducanumab es un anticuerpo monoclonal: son las defensas naturales de un anciano lúcido multiplicadas en el laboratorio. Sánchez Valle recuerda que en los próximos dos años habrá resultados de otros tres fármacos experimentales similares: gantenerumab (de la compañía suiza Roche), donanemab (de la estadounidense Lilly) y lecanemab (de la japonesa Eisai). “No podemos pretender pasar de no tener nada a curar el alzhéimer. El aducanumab es un primer paso. Y muchas veces el primer fármaco que llega no es el que se queda”, señala la neuróloga.

Otros investigadores son más escépticos. El neurólogo Michael Greicius, director médico del Centro para los Trastornos de la Memoria de la Universidad de Stanford (EE UU), cree que la aprobación del aducanumab puede incluso obstaculizar la investigación de otros tratamientos. “Los pacientes estarán menos dispuestos a participar en ensayos clínicos si ya están tomando un nuevo medicamento aprobado que creen que funciona”, alerta. El investigador recuerda además que el aducanumab provocó edemas cerebrales al 40% de los enfermos tratados con una dosis alta.

Joaquina García del Moral, una maestra jubilada de Motril (Granada), ha participado en el otro gran experimento internacional del aducanumab, el llamado Emerge, también con 1.650 pacientes. Sorprendentemente, mientras el ensayo Engage no observó mejoría clínica en los participantes, su gemelo Emerge sí sugirió una ralentización del 20% del deterioro cognitivo. A García del Moral, de 66 años, le diagnosticaron el alzhéimer cuando tenía 59. “Se me olvidaban los nombres de los alumnos y me perdía con el coche o caminando”, recuerda. “Tras cinco años de tratamiento con aducanumab llevo una vida normal y me siento capacitada para todo. A mí me ha cambiado la vida. Yo no sé si esto es discutible, no soy científica”, afirma.

Su neurólogo, Eduardo Agüera, sí deja la puerta abierta a otras explicaciones. “Lo más probable es que la mejoría de Joaquina sea atribuible al aducanumab, pero no es 100% seguro”, reconoce. Agüera, del Hospital Reina Sofía de Córdoba, también pide darle un margen al fármaco. “Si la alternativa es que no haya nada y dejar a las personas morir lentamente con una demencia y con el aducanumab sí hay una pequeña esperanza, pues fenomenal”, opina.

Alzheimer rompecabezas

Joaquina García del Moral es miembro del Panel de Expertos de Personas con Alzhéimer, impulsado por la Confederación Española de Alzhéimer (CEAFA). La organización presiona a las autoridades para que el aducanumab se apruebe también en la Unión Europea. “Este medicamento tiene que salir sí o sí en Europa. Somos muchos millones de enfermos los que necesitamos este fármaco”, proclama la paciente

La presidenta de la CEAFA, la socióloga Cheles Cantabrana, explica que la confederación recibió “con alegría” la aprobación del aducanumab en EE UU. “El sufrimiento que provoca el alzhéimer en las familias es muy grande y los costes son elevadísimos. Hay millones de personas sufriendo. Vamos a darles una oportunidad, ¿o son pacientes de segunda?”, se pregunta Cantabrana, cuyos padres murieron con demencia. Su organización calcula que en España el alzhéimer afecta a unos cinco millones de personas, entre pacientes y familiares cuidadores.

La Agencia Europea de Medicamentos ya está estudiando los resultados del aducanumab para valorar su posible autorización en la UE. Y la polémica está garantizada, en opinión del médico César Hernández, de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. “Es una discusión que dará mucho que hablar en Europa. Hay muchísima controversia sobre si las placas de beta amiloide realmente reflejan el avance de la enfermedad”, afirma. De los 104 fármacos experimentales que se están probando en el mundo contra las supuestas causas del alzhéimer, 16 están enfocados a la proteína beta amiloide y otros 11 a la proteína tau.

En protesta por la aprobación del aducanumab en EE UU, tres expertos dimitieron del comité independiente que asesoraba a la agencia reguladora de los medicamentos estadounidense. El neurólogo David Knopman, de la Clínica Mayo, fue uno de ellos. Antes de renunciar, había afirmado que era “indefendible” autorizar un fármaco sin beneficio clínico claro tras 18 meses de tratamiento. “En muchos aspectos, estamos ganando la guerra contra el alzhéimer, pero en una lucha a tan largo plazo no vamos a ganar todas las batallas”, reflexiona

Knopman ha puesto el foco en los últimos años en “el enigma de la menguante incidencia de la demencia”. El número absoluto de casos aumenta, porque la esperanza de vida crece y cada vez hay más personas de edad avanzada, pero el porcentaje con alzhéimer en realidad está disminuyendo. Incluso en las autopsias de cerebros donados se ven menos acumulaciones de proteína beta amiloide. Los países ricos, obsesionados con encontrar un fármaco contra el alzhéimer, han conseguido reducir un 16% la incidencia de la enfermedad cada década sin darse cuenta.

Una comisión organizada por la revista médica The Lancet calculó el año pasado que modificar una docena de factores de riesgo puede evitar o retrasar el 40% de las demencias. Las 12 variables son la falta de educación, la hipertensión, la discapacidad auditiva, el tabaquismo, la obesidad, la depresión, la inactividad física, la diabetes, el aislamiento social, el consumo excesivo de alcohol, los golpes en la cabeza y la contaminación atmosférica. En América Latina, el porcentaje prevenible de casos de demencia alcanza el 56%, según los mismos autores.

Antonio Mercero dirigió una película sobre el alzhéimer — ¿Y tú quién eres? (2007) — antes de sufrir él mismo sus consecuencias. En la presentación del filme, declaró: “Es tremendo. En este momento cualquier persona te dice que tiene a su primo con alzhéimer, otro tiene a su tío, otro a su padre. Es una cosa tremenda. Por todas partes aparece el alzhéimer ya”. La Organización Mundial de la Salud calcula que el número de personas con demencia se triplicará y superará los 150 millones en 2050. Evitando los factores de riesgo se podrían prevenir unos 40 millones de casos, sin necesidad de ningún fármaco milagroso. La neuróloga Raquel Sánchez Valle, de 50 años, cree además que el tratamiento llegará más pronto que tarde. Los países del G-8 se comprometieron hace ocho años a tener una cura o una terapia efectiva contra la demencia en 2025. “No tendremos una cura en 2025, pero sí espero ver un tratamiento eficaz antes de jubilarme”, afirma la médica. “Y no será el aducanumab”.

Salud mental de los Adultos Mayores

Adultos Mayores riendo

Hechos clave

A nivel mundial, la población está envejeciendo rápidamente. Entre 2015 y 2050, la proporción de la población mundial mayor de 60 años casi se duplicará, del 12% al 22%.

La salud mental y el bienestar son tan importantes en la vejez como en cualquier otro momento de la vida.

Los trastornos mentales y neurológicos entre los adultos mayores representan el 6,6% de la discapacidad total (AVAD) para este grupo de edad.

Aproximadamente el 15% de los adultos mayores de 60 años padecen un trastorno mental.

Los adultos mayores, los de 60 años o más, hacen importantes contribuciones a la sociedad como miembros de la familia, voluntarios y como participantes activos en la fuerza laboral. Si bien la mayoría tiene una buena salud mental, muchos adultos mayores corren el riesgo de desarrollar trastornos mentales, trastornos neurológicos o problemas de uso de sustancias, así como otras afecciones de salud como diabetes, pérdida de audición y osteoartritis. Además, a medida que las personas envejecen, es más probable que experimenten varias afecciones al mismo tiempo.

El problema

La población mundial está envejeciendo rápidamente. Entre 2015 y 2050, se estima que la proporción de adultos mayores en el mundo casi se duplicará, pasando del 12% al 22% aproximadamente. En términos absolutos, este es un aumento esperado de 900 millones a 2 mil millones de personas mayores de 60 años. Las personas mayores enfrentan desafíos especiales de salud física y mental que deben ser reconocidos.

Más del 20% de los adultos mayores de 60 años padecen un trastorno mental o neurológico (excluidos los trastornos por dolor de cabeza) y el 6,6% de todas las discapacidades (años de vida ajustados por discapacidad-AVAD) entre las personas mayores de 60 años se atribuyen a trastornos mentales y neurológicos. Estos trastornos en las personas mayores representan el 17,4% de los años vividos con discapacidad (AVD). Los trastornos mentales y neurológicos más comunes en este grupo de edad son la demencia y la depresión, que afectan aproximadamente al 5% y al 7% de la población mayor del mundo, respectivamente. Los trastornos de ansiedad afectan al 3.8% de la población mayor, los problemas de uso de sustancias afectan a casi el 1% y alrededor de una cuarta parte de las muertes por autolesiones ocurren entre personas de 60 años o más. Los problemas de abuso de sustancias entre las personas mayores a menudo se pasan por alto o se diagnostican erróneamente.

Los profesionales de la salud y las propias personas mayores no identifican los problemas de salud mental, y el estigma que rodea a estas afecciones hace que las personas se muestren reacias a buscar ayuda.

Factores de riesgo de problemas de salud mental entre los adultos mayores

Puede haber múltiples factores de riesgo de problemas de salud mental en cualquier momento de la vida. Las personas mayores pueden experimentar factores estresantes comunes a todas las personas, pero también factores estresantes que son más comunes en la edad adulta, como una pérdida continua significativa de capacidades y una disminución de la capacidad funcional. Por ejemplo, los adultos mayores pueden experimentar movilidad reducida, dolor crónico, fragilidad u otros problemas de salud, por lo que requieren algún tipo de atención a largo plazo. Además, las personas mayores tienen más probabilidades de experimentar eventos como el duelo o una caída en el estatus socioeconómico con la jubilación. Todos estos factores de estrés pueden resultar en aislamiento, soledad o angustia psicológica en las personas mayores, por lo que pueden requerir cuidados a largo plazo.

La salud mental tiene un impacto en la salud física y viceversa. Por ejemplo, los adultos mayores con problemas de salud física, como enfermedades cardíacas, tienen índices más altos de depresión que los que están sanos. Además, la depresión no tratada en una persona mayor con enfermedad cardíaca puede afectar negativamente su resultado.

Los adultos mayores también son vulnerables al abuso de personas mayores, incluido el abuso físico, verbal, psicológico, financiero y sexual; abandono; negligencia; y graves pérdidas de dignidad y respeto. La evidencia actual sugiere que 1 de cada 6 personas mayores sufren abuso de personas mayores. El abuso de personas mayores puede provocar no solo lesiones físicas, sino también consecuencias psicológicas graves, a veces duraderas, como depresión y ansiedad.

La demencia y la depresión entre las personas mayores como problemas de salud pública

Demencia

La demencia es un síndrome, generalmente de carácter crónico o progresivo, en el que se produce un deterioro de la memoria, el pensamiento, el comportamiento y la capacidad para realizar las actividades cotidianas. Afecta principalmente a las personas mayores, aunque no es una parte normal del envejecimiento.

Se estima que 50 millones de personas en todo el mundo viven con demencia y casi el 60% vive en países de ingresos bajos y medianos. Se prevé que el número total de personas con demencia aumente a 82 millones en 2030 y 152 millones en 2050.

Existen importantes problemas sociales y económicos en términos de los costos directos de la atención médica, social e informal asociados con la demencia. Además, las presiones físicas, emocionales y económicas pueden causar un gran estrés a las familias y cuidadores. Se necesita el apoyo de los sistemas sanitario, social, financiero y legal tanto para las personas con demencia como para sus cuidadores.

Depresión

La depresión puede causar un gran sufrimiento y conducir a un funcionamiento deficiente en la vida diaria. La depresión unipolar ocurre en el 7% de la población mayor en general y representa el 5.7% de los AVD entre los mayores de 60 años. La depresión está infradiagnosticada y poco tratada en los entornos de atención primaria. Los síntomas a menudo se pasan por alto y no se tratan porque coexisten con otros problemas que enfrentan los adultos mayores.

Las personas mayores con síntomas depresivos tienen un funcionamiento más deficiente en comparación con aquellas con afecciones médicas crónicas como enfermedades pulmonares, hipertensión o diabetes. La depresión también aumenta la percepción de mala salud, la utilización de los servicios de salud y los costos.

Estrategias de tratamiento y atención para abordar las necesidades de salud mental de las personas mayores

Es importante preparar a los proveedores de salud y las sociedades para satisfacer las necesidades específicas de las poblaciones mayores, que incluyen: formación de profesionales de la salud en la atención a las personas mayores; prevenir y tratar enfermedades crónicas asociadas a la edad, incluidos los trastornos mentales, neurológicos y por uso de sustancias; diseñar políticas sostenibles sobre cuidados paliativos y de larga duración; y desarrollar servicios y entornos adaptados a las personas mayores.

Promoción de la salud

La salud mental de los adultos mayores se puede mejorar promoviendo el envejecimiento activo y saludable. La promoción de la salud específica de la salud mental para los adultos mayores implica la creación de condiciones de vida y entornos que apoyen el bienestar y permitan a las personas llevar una vida saludable. La promoción de la salud mental depende en gran medida de estrategias para garantizar que las personas mayores tengan los recursos necesarios para satisfacer sus necesidades, tales como: proporcionar seguridad y libertad; vivienda adecuada a través de una política de vivienda de apoyo; apoyo social para las personas mayores y sus cuidadores; programas sociales y de salud dirigidos a grupos vulnerables como los que viven solos y las poblaciones rurales o que padecen una enfermedad mental o física crónica o recidivante; programas para prevenir y tratar el maltrato a las personas mayores; y programas de desarrollo comunitario.

Sentarse y diabetes en adultos mayores: ¿Importa el tiempo?

Adulta Mayor sentada en sillon

Sentarse y diabetes en adultos mayores: ¿Importa el tiempo?

Los adultos están sentados más tiempo que nunca y pocos prestan atención a cómo se sientan durante el día.

Tómate un momento para pensar en todas las razones por las que nos sentamos. En primer lugar, probablemente estés sentado mientras lees esto. Algunas de las actividades para sentarse más comunes incluyen comer; conducir auto, hablar por teléfono, usar una computadora, televisión o dispositivo pequeño y leer. Ahora, tómate un momento para pensar en todas las sesiones que has hecho a lo largo de tu vida.

El hecho es que la cantidad de tiempo que pasas sentado ha aumentado con el tiempo y con innovaciones como Alexa, entrega de comestibles y servicios de comidas rápidas y esperamos que en el futuro muchos adultos mayores se sienten más tiempo y lo hagan con más frecuencia. Al día de hoy, el adulto mayor promedio pasa entre el 56 y el 86 por ciento de su día de vigilia en forma sedentaria. Eso es mucho para estar sentado.

Nuestra investigación estudia el envejecimiento saludable y está interesado en cómo sentarse demasiado puede contribuir a las enfermedades cardíacas y la diabetes. El estudio sugirió que la forma en que los adultos mayores acumulan su tiempo sentado podría ser importante para envejecer sin diabetes.

¿Qué sucede mientras estás sentado?

Cuando permanece sentado durante largos períodos sin levantarse, los grandes músculos de las piernas que soportan peso permanecen inactivos. Sin acción, estos músculos no pueden utilizar de manera eficiente los azúcares y las grasas que flotan en la sangre y, en teoría, esto podría provocar un aumento de peso y enfermedades metabólicas como la diabetes.

Al mismo tiempo, la reducción del flujo sanguíneo en las arterias conduce a condiciones hostiles que promueven lesiones en las paredes de los vasos sanguíneos. A lo largo de la vida, esta lesión probablemente contribuya a la enfermedad cardíaca y a la enfermedad de las arterias periféricas. Además, cuando los músculos de las piernas permanecen desconectados durante períodos prolongados, la sangre se acumula en las venas, lo que aumenta el riesgo de coágulos sanguíneos o trombosis venosa profunda. Ponerse de pie y moverse puede detener estos procesos, pero con demasiada frecuencia, nos mantenemos sentados.

Patrones para sentarse

Los patrones de sentado describen cómo se sienta la gente a lo largo del día. Algunas personas suelen sentarse durante largos períodos de tiempo, y rara vez se levantan. Se dice que tienen patrones de estar sentados prolongados. Otros rara vez se quedan quietos. Se levantan con regularidad después de estar sentados por períodos breves.

¿Los patrones para estar sentados son importantes para la salud metabólica?

La evidencia emergente sugiere que sí. A partir de estudios observacionales, aprendimos que los adultos con patrones de estar sentados prolongados tenían cinturas más grandes , un IMC más alto y en la sangre tenían menos grasas buenas , más grasas malas y niveles más altos de azúcar en comparación con los adultos con patrones de descanso interrumpidos.

Para probar si los problemas con el metabolismo de las grasas y los azúcares se debían a los patrones de asiento, investigadores de todo el mundo realizaron experimentos. Llevaron a los adultos a un laboratorio al menos dos veces cada uno, haciéndolos sentarse continuamente durante unas ocho horas (un patrón extremadamente prolongado. En el segundo día, se pidió a los participantes que se levantaran cada 20-30 minutos (un patrón muy interrumpido). Las interrupciones duraron de dos a cinco minutos e incluyeron permanecer quieto, caminar ligero, ejercicios de resistencia simples o caminar de intensidad moderada, según el estudio.

Cuando los investigadores sintetizaron la evidencia de la mayoría de los estudios de laboratorio, los resultados fueron claros. En los días en los patrones prolongados, nuestros cuerpos son no capaces de metabolizar las grasas y el azúcar, así como lo son en los días con patrones interrumpidos. La presión arterial y la fatiga también fueron más altas en los días con una sesión prolongada en comparación con los días con patrones interrumpidos.

Estos innovadores estudios de laboratorio proporcionaron una fuerte evidencia de que los patrones de estar sentado tenían un efecto inmediato sobre cómo el cuerpo procesa las grasas y el azúcar, también conocido como metabolismo. Esto llevó a la idea de que los patrones prolongados de estar sentado durante toda la vida podrían contribuir a enfermedades metabólicas como la diabetes en la vejez. Dado que la diabetes puede tardar mucho en desarrollarse, esta pregunta no se puede probar de manera factible en un laboratorio. En cambio, recurrimos a un estudio observacional de la población para ayudar a responder la pregunta.

Adulto Mayor sentado

¿Están los patrones de estar sentado relacionados con la diabetes?

Reclutamos a más de 6,000 mujeres de 65 a 99 años de la Iniciativa de Salud de la Mujer y medimos sus patrones sedentarios durante siete días utilizando monitores de actividad de grado de investigación. También teníamos más de 20 años de registros médicos detallados, que incluían información sobre si las mujeres habían sido diagnosticadas con diabetes por un médico.

Como era de esperar, el grupo con patrones de sedentarismo más prolongados tenía más mujeres con diabetes. El grupo con los patrones más interrumpidos tenía la menor cantidad de mujeres con diabetes.

Utilizamos procedimientos estadísticos avanzados para tener en cuenta las diferencias en otros factores, como los hábitos alimentarios, la actividad física, el uso de medicamentos, el peso, la edad, el consumo de alcohol y cigarrillos y la salud en general, lo que nos dio más confianza en que los patrones de estar sentados estaban impulsando los hallazgos . Sin embargo, debemos advertir que, dado que no medimos los patrones de asiento antes de que las mujeres fueran diagnosticadas con diabetes por primera vez, no sabemos si los patrones de asiento contribuyeron a la diabetes o si la diabetes cambió sus patrones de asiento. Realizamos pruebas estadísticas adicionales para tratar de desenredar eso, lo que indicó que los patrones de estar sentado contribuían a la diabetes. Sin embargo, se necesitan estudios adicionales específicamente adecuados para responder a la cuestión de la causalidad.

Si bien este fue el primer estudio de patrones sedentarios y diabetes exclusivamente en adultos mayores, nuestros resultados fueron notablemente similares a los hallazgos recientes en una cohorte más joven. Investigadores de los Países Bajos estudiaron a 2.500 adultos de entre 40 y 75 años y encontraron que los patrones prolongados de estar sentado estaban asociados con la diabetes tipo 2 y con el síndrome metabólico.

Conclusiones y consejos

Según los hallazgos de nuestro estudio y los de los investigadores holandeses, cuando se ven con los datos epidemiológicos anteriores y los hallazgos de los experimentos de laboratorio, parece que los patrones de estar sentado pueden contribuir a la creciente epidemia internacional de diabetes.

Dicho esto, como con toda la ciencia, estos primeros estudios son solo el comienzo de la historia. Queda mucho más trabajo por delante. Por el momento, existe la posibilidad de que cambiar sus patrones de asiento pueda brindarle protección contra la diabetes, especialmente si los períodos de estar sentado largos siempre se interrumpen con una actividad ligera o, mejor aún, una actividad de intensidad moderada, como recomienda la Asociación Estadounidense de Diabetes.

7 pasos para llevar una vida activa de jubilados con propósito

Adulta mayor viendo por la ventana

7 pasos para llevar una vida activa de jubilados con propósito

Un área importante de preocupación para las personas mayores, especialmente después de su jubilación formal, es que a menudo pierden el «propósito de la vida». Atrás quedaron los días en que estaban ocupados y solían prepararse para la oficina después de levantarse por la mañana. Del mismo modo, las madres que eran amas de casa también estaban ocupadas ayudando a sus cónyuges o hijos a prepararse para la oficina, la escuela o la universidad. Toda esta apretada agenda solía dar mucho sentido a la vida, lo que impulsaba a seguir adelante.

Sin embargo, después de la jubilación, las cosas cambian drásticamente de repente, ya que las personas mayores a menudo se dan cuenta de que no tienen nada que hacer y, por lo tanto, comienzan a llevar la vida sin hacer nada «sin un propósito». Lo mismo ocurre con las madres después de que los niños se independizan.

La vida jubilada se convierte así en una forma pasiva de pasar el tiempo sin rumbo fijo, ya sea retirándose o pasando un tiempo ilimitado en cosas triviales como ver películas, dormir durante horas o entablar discusiones innecesarias en casa, etc.

Encontrar el propósito de la vida:

Para superar lo anterior, encontrar un propósito en la vida es de fundamental importancia; Nuestras metas y acciones están impulsadas por nuestro propósito. Desentrañar el propósito de la vida nos ayuda a llevar una vida feliz y activa. Si contribuimos directamente al PIB a través del trabajo / servicio social o llevamos una vida feliz de sabiduría compartiendo buena voluntad con la comunidad, dependerá de nuestro propósito de vida incluso después de nuestra jubilación.

Sin embargo, haber encontrado el propósito es el primer paso. Eso determinará el objetivo. «Empiece con el fin en mente». Una vez que esté seguro del destino, el viaje puede formatearse correctamente. Por ejemplo, si decide que dedicará sus próximos 5 a 10 años al trabajo social, comenzará a explorar oportunidades. O si cree que aprendería un idioma extranjero como ingles o francés que deseaba aprender cuando era joven, puede comenzar a buscar opciones.

7 pasos para una vida activa de jubilado con propósito:

Después de determinar el propósito de la vida, comencemos a vivir la vida en consecuencia. Pero nada se puede lograr a menos que llevemos una vida activa.

Estos son los 7 pasos para permanecer activo después de la jubilación:

1. Llevar una vida disciplinada con compartimentación de deberes y trabajo. Un mínimo de 8 horas de sueño, 30 minutos de ejercicio de 4 a 5 veces por semana, 15 a 20 minutos de caminata por día, la medicación adecuada (según lo prescrito por el médico) conducen a una vida física activa. Este es el comienzo del viaje de la vida activa, ya que la buena salud es crucial para cualquier actividad posterior.

2. Mantener la mente desestresada y reflexiva. La mente controla todas nuestras acciones y, por lo tanto, una mente desestresada mantendrá nuestro cuerpo y nuestro estado de ánimo felices. Una de las formas más populares es meditar al menos durante 30 minutos al día. Lo que hace es alinearnos con nuestros pensamientos y la mente se vuelve cómoda.

3. Realizar el acto que ha impulsado el propósito de nuestra vida al menos durante 2 a 3 horas al día. Si hemos elegido trabajo social, trabajemos fuera de línea o en línea en trabajo social como enseñar a estudiantes desfavorecidos, dar tutoría a niños en barrios marginales, trabajar con personas mayores en apuros o realizar cualquier otra actividad social que nos guste.

4. Pasar tiempo con la familia o la familia extendida. Puede ser con cónyuge, hijos o nietos; pueden ser hijos de otros en su sociedad; también puede ser en compañía de amigos, clubes o comunidades

5. Pasar algún tiempo con uno mismo. Esto nos da momentos para hacer una pausa, reflexionar y planificar el futuro. La idea no es pasar este tiempo recordando el pasado o lamentando lo que no pudimos lograr. El propósito es que estar solo con uno mismo nos ayude a vernos a nosotros mismos y a planificar el futuro.

6. Disfrute de un momento de ocio durante el día, puede estar viendo una película o leyendo un libro, resolviendo un rompecabezas o incluso dedicando tiempo a un nuevo pasatiempo como pintar o cantar canciones clásicas o actuar. El objetivo es simplemente disfrutar de la vida.

7. ¡¡Esté en algún momento con DIOS!! Eso revelará el verdadero propósito de la vida, la vida y la existencia de todos nosotros.

Conclusiones:

En conclusión, se puede decir que llevar una vida activa reintentada con un propósito es la clave para que una persona mayor viva una vida feliz y satisfecha. Los 7 pasos sugeridos son de naturaleza indicativa. Una persona mayor necesita planificar la rutina diaria en función de su pasión, gusto y naturaleza de propósito.

Adulto Mayor estudiando

Ser feliz y saludable en la vejez

Ser feliz y saludable en la vejez

La vejez es un buen momento para sentarse y disfrutar de la vida. Eres mucho más sabio, las opiniones de la gente no te ponen nervioso fácilmente, te sientes mucho más cómodo contigo mismo, tus hijos se han ido de casa y tienes la libertad de hacer todas las cosas que quieras hacer.

Disfrutar de la vida contribuye de manera significativa al envejecimiento saludable. Un estudio realizado por investigadores del University College de Londres mostró que las personas felices eran más robustas y en forma.

El estudio siguió a personas mayores, incluidos 3.199 hombres y mujeres de 60 años o más que vivían en Inglaterra durante el transcurso de 8 años. Este estudio examinó la relación entre una actitud positiva y el bienestar físico.

La evidencia mostró que aquellos que estaban descontentos tenían tres veces más probabilidades de desarrollar problemas en sus actividades físicas que sus contrapartes animadas.

Reveló que las personas mayores felices tenían menos problemas para levantarse, vestirse o ducharse, en comparación con las personas mayores infelices que tenían el doble de probabilidades de desarrollar diabetes, enfermedades cardíacas, cáncer y accidentes cerebrovasculares.

El disfrute de la vida y la felicidad general son determinantes relevantes de la movilidad y la discapacidad futura en las personas mayores. El estudio fue publicado en la revista Canadian Medical Association Journal.

Algunas cosas que mantienen felices a los adultos mayores:

Ejercicio

El autor de ‘El proceso de longevidad’ Howard Friedman, quien también es profesor de psicología en la Universidad de California, dice que los genes solo contribuyen de un cuarto a un tercio de su longevidad. ¿El resto? Bueno, eso depende de ti.

El ejercicio y el bienestar físico es una excelente manera de comenzar. El ejercicio eleva su espíritu y sus niveles de energía, haciéndolo sentir mejor. Esto se debe a que su cuerpo libera hormonas para sentirse bien conocidas como endorfinas. Los atletas se refieren a este sentimiento como la euforia del corredor.

Si no ha estado haciendo ejercicio anteriormente, no es demasiado tarde para comenzar. Un estudio de Harvard realizado en más de 1600 hombres y mujeres mayores mostró que incorporar entrenamientos ligeros en su rutina, incluso si no hizo ejercicio antes, reduce sus posibilidades de quedar discapacitado en un 25 por ciento.

El ejercicio también ayuda a aliviar el dolor crónico de afecciones como la artritis y los nervios pellizcados. Nos ayuda a mantener el peso; por lo tanto, evitar que desarrollemos enfermedades como la obesidad y la diabetes, mejora nuestro metabolismo, disminuye la presión arterial y fortalece nuestro sistema inmunológico.

Formas de aprovechar al máximo sus sesiones de ejercicio:

Identifica una actividad que disfrutes. De esta manera, no es necesario que se lo recuerden ni lo presionen para que lo haga, sino que espera con ansias hacerlo. Esto podría ser pasear a una mascota, nadar o hacer jardinería.

Comience lentamente y luego avance a una actividad muy extenuante en lugar de aumentarla.

Haga ejercicio con un amigo o un miembro de la familia para mantenerse motivados mutuamente en esos días de descanso. Es una excelente manera de ponerse al día.

Siempre consulte a su médico antes de unirse a cualquier programa de ejercicios.

¿Qué Hay En Tu Plato?

Comer una dieta nutritiva se puede comparar con la actividad física en su importancia para la salud de acuerdo con una pirámide creada para personas mayores por investigadores de la Universidad de Tuft. Aunque su cuerpo está experimentando algunos cambios, los horarios de las comidas pueden ser divertidos.

Come con un amigo o familiar para evitar sentirte solo y ponerte al día. Además, haga un esfuerzo para asegurarse de que su comida sea sabrosa y esté bien presentada para activar sus sentidos y mejorar su apetito.

Si tiene problemas para preparar su comida o comprarla, puede recibirla; hable con un familiar o un proveedor de atención médica. Hay programas en muchas comunidades que brindan alimentos a las personas mayores.

Beba mucha agua para seguir una dieta rica en fibra. El agua también es adecuada para una piel sana. Su dieta debe ser alta en fibra (alimentos integrales, nueces, frutas y verduras) y proteínas magras.

También debe tomar suplementos como calcio y magnesio, pero solo después de consultar a su proveedor de atención médica.

Planifique Su Jubilación

Muchos de nosotros podemos esperar vivir hasta los 80; por lo tanto, necesitamos llenar los próximos 15 años de nuestras vidas con actividades. Ahora que ya no está empleado, piense en qué dirección le gustaría tomar a continuación.

Podría ser trabajo de caridad, viajar o aprender algo nuevo en la universidad. También es importante comenzar a ahorrar temprano para su jubilación cuando sea más joven, de modo que esté mejor preparado financieramente.

Tenga Sentido De Propósito Y Manténgase Conectado

La investigación ha demostrado que un fuerte sentido de propósito para las personas mayores tiene un efecto protector. Las personas que se mantuvieron en contacto con familiares y amigos se mantuvieron saludables en su vejez. Un estudio sobre personas centenarias mostró que se aferraron a un propósito definido en sus vidas al cuidar a sus nietos, bisnietos y ser voluntarios.

Pase Tiempo Con Su Familia, Nuevos Amigos Y Personas Mayores

Una encuesta de Gallup realizada en 2011 mostró que las personas mayores que pasaban horas diarias socializando eran más felices, disfrutaban de la vida y tenían menos probabilidades de estar estresadas o preocupadas. Existe evidencia de que la soledad aumenta las posibilidades de depresión y enfermedad.

Un estudio realizado en el Reino Unido encontró que ha habido un aumento del 50 por ciento en los últimos 15 años de personas de entre 55 y 64 años que viven solas y alrededor de un millón de personas pueden pasar 30 días sin ver a nadie.

A ello ha contribuido el aumento de la tasa de divorcios y las familias que viven muy separadas. Pasar tiempo con los demás nos ayuda a sentirnos felices y conectados; las interacciones físicas son más poderosas que un mensaje de texto o un correo electrónico.

Asegúrese de interactuar con al menos una persona todos los días. Si sus amigos se han mudado o fallecido, es hora de nuevos amigos. Únase a clubes con actividades que le interesen o sea voluntario donde es probable que conozca a personas que comparten sus intereses y valores.

Si es soltero, viudo o divorciado, podría considerar ir a una cita. Hay sitios web de citas para que se reúnan las personas mayores; también puedes pedirles a tus amigos que te arreglen.

El amor es algo hermoso y nunca es tarde. Si no terminas enamorándote, haces un nuevo amigo y sigue siendo una situación en la que todos ganan.

Únase A Un Grupo De Apoyo En Tiempos De Cambio

Cuando se produzca un cambio, como suele suceder, necesitará un sistema de apoyo fiable. Podría ser una pérdida reciente o un diagnóstico severo. Trabajar a través de tus emociones hablando de ellas y escuchar a personas que han pasado por experiencias similares es reconfortante para el alma y te ayudará a sanar.

El conocimiento de la universalidad del sufrimiento te hará sentir menos solo. Hable con un experto en salud si se siente deprimido. Esto se puede tratar con medicamentos y psicoterapia; por lo tanto, mejorando su salud física.

Si bien es cierto que la discapacidad conduce a la depresión, lo contrario también es cierto (la depresión puede conducir a la discapacidad). Por eso es importante siempre acercarse a alguien y hablar sobre su sufrimiento.

Estar Al Día

Escuche el nuevo álbum de Lady Gaga al menos una vez o busque sus canciones favoritas en YouTube, desde Ella Fitzgerald hasta Stevie Wonder y Dolly Paton. La música mejora su estado de ánimo, postura y memoria; es parte del tratamiento para los pacientes que tienen demencia.

También puede obtener ofertas económicas en comida, ropa y mercancías y recibirlas. Registrarse en sitios de redes sociales como Twitter y Facebook es una forma de mantenerse en contacto con sus amigos y familiares más jóvenes, así como de estar al tanto de lo que está sucediendo en el mundo.

Cuida Tu Apariencia

El hecho de que estés avanzando en años no debería significar que no puedas hacerlo con estilo. Cuando te ves bien, te sientes aún mejor. Use protector solar cuando salga al sol para proteger su piel, use cremas retinoides en su cara, beba mucha agua y disfrute de un poco de maquillaje si le gusta ese tipo de cosas.

Un buen corte de pelo puede transformar tu rostro o incluso cambiar el color de tu cabello. Un color de cabello oscuro hace que sus rasgos luzcan severos, mientras que un tono de piel más claro los suaviza.

Si tiene dientes manchados de vino o café, puede blanquearlos en un procedimiento breve y sencillo. Verse bien lo hará sentir seguro y alimentará su propósito.

Aprenda Algo Nuevo Cada Día

No hay mejor manera de mantener su cerebro alerta que esta. Aprenda un nuevo deporte, instrumento o idioma o habilidad. Si normalmente le gusta cocinar, puede empezar a hornear. Si usa la misma ruta a la tienda de comestibles, puede intentar usar una diferente. Los estudios demuestran que romper con su patrón para aprender algo nuevo puede mejorar su memoria.

Reír. Mucho

Reír reduce el cortisol, la hormona del estrés. Según un estudio realizado en 2014, 20 minutos dedicados a ver videos divertidos ayudaron a mejorar la memoria en las personas mayores . Algunas investigaciones también muestran un vínculo entre la felicidad y un menor riesgo de enfermedad cardíaca. Entonces, ríase tanto como pueda porque la risa es realmente la mejor medicina.

¿Podemos reducir el deterioro cognitivo a base de queso y vino?

Todo lo que comemos cuenta. Nos hace más fuertes o nos genera debilidades, según el caso. Pero está demostrado que nuestra dieta tiene un impacto directo en lo que somos y en lo que acabaremos siendo.

Una prueba de ello, una más, es la investigación llevada a cabo por la Universidad Estatal de Iowa, en Estados Unidos, y que ha sido publicada recientemente en la revista científica Journal of Alzheimer’s Disease.

La investigación demuestra cómo la alimentación que llevamos a lo largo de toda nuestra vida acaba generando, en lo particular de este caso, un impacto negativo o positivo en nuestra agudeza cognitiva.

Se considera como deterioro cognitivo al declive de las funciones específicas como consecuencia del paso del tiempo o de diversos factores externos.

Existen diferentes grados de deterioro que pueden acabar convirtiéndose en demencia o Alzheimer desembocando, en el más extremo de los escenarios, en la pérdida total de memoria.

Son muchos los estudios que se realizan para que podamos acabar anticipándonos como especie al paso del tiempo y evitando el deterioro achacable a la edad. Y en el caso de esta investigación pudiera aparecer un punto de luz en el horizonte gracias al cual podríamos retrasar en cierta medida ese deterioro cognitivo.

Y es que, las conclusiones de la investigación demuestran cómo la ingesta habitual de queso es, con mucho, la que más protege contra los problemas cognitivos relacionados con la edad.

Es más, la mejora cognitiva se relaciona también con el consumo diario de vino tinto.

– «Las elecciones de alimentos correctas pueden prevenir el Alzheimer y el deterioro cognitivo en su conjunto. Quizás la solución que estamos buscando es mejorar la forma en que comemos.

Saber lo que eso implica contribuye a una mejor comprensión del Alzheimer y a poner esta enfermedad en una trayectoria inversa”, afirma Brandon Klinedinst, miembro del departamento de Ciencias de los Alimentos y Nutrición Humana y parte del equipo investigador.

Está aún más claro que nunca que somos lo que comemos.

Un estudio único en su especie

Esta investigación dirigida por Auriel Willitte, es la primera a gran escala que relaciona una serie específica de alimentos con la agudeza cognitiva en el futuro de nuestra vida.

Lo han hecho recopilando los datos de más de mil setecientos adultos de entre 46 y 77 años en Reino Unido.

El modelo de aprendizaje y análisis de los sujetos se compone de una prueba de inteligencia fluida, conocida como FIT, durante los años 2006 y 2010. Posteriormente realizaron dos evaluaciones de seguimiento que tuvieron lugar la primera entre 2012 y 2013 y la segunda entre 2015 y 2016.

Era también necesario conocer los principales hábitos alimentarios de los sujetos, para lo cual se llevó a cabo un análisis de consumo en todas las evaluaciones y seguimientos que tuvieron lugar durante los diez años del estudio.

Y ha sido desde esos resultados que los investigadores han podido concluir hasta qué punto influye de manera determinante en nuestro deterioro cognitivo el tipo de alimentación que llevamos.

Puede ser un punto de partida para ganarle tiempo al tiempo y empezar a ponerle fin a una de las mayores lacras que tenemos como sociedad: El Alzheimer.

Cómo el Alzheimer afecta al mundo

El deterioro cognitivo es una de las grandes preocupaciones que tiene la sociedad actual y así lo confirma la Organización Mundial de la Salud (OMS): “el deterioro de la función cognitiva más allá de las consecuencias del envejecimiento normal es una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores en el mundo entero”.

La demencia afecta ya a más de 50 millones de personas en todo el mundo y se prevé que crezca hasta los 152 millones a mediados del presente siglo.

Este es un problema del sistema cognitivo que no afecta por igual a hombres y a mujeres. En países como Australia o Estados Unidos, dos tercios de quienes viven con la enfermedad son mujeres.

¿El motivo? La edad.

Es el más obvio ya que a medida que pasan los años aumentan también las opciones de sufrir demencia. Y como demuestran las estadísticas, la esperanza de vida es mayor entre las mujeres que entre los hombres.

A pesar de la lacra que constituye la demencia, la ciencia nos da lugar a la esperanza ya que, según se extrae del último estudio de Envejecimiento y Función Cognitiva en los últimos 20 años la cantidad de nuevos casos de demencia entre hombres y mujeres descendió en un 20%.

Estos resultados son una prueba clara de que es posible atacar la enfermedad. La demencia no es una consecuencia inevitable del envejecimiento. Podemos acabar con ella.

Los 8 alimentos que previenen el deterioro cognitivo

Hay algunos productos que nos ayudan a mejorar la memoria y a contribuir a que tengamos una mejor agudeza cognitiva en la adultez.

Con los años, y con el nivel de estrés que vivimos a diario, nos cuesta más recordar algunos hechos o actividades. Muchas veces nos ayudamos con la agenda o con el celular para usarla como recordatorio y no olvidarnos fechas o acontecimientos importantes.

Sin embargo, existen alimentos que nos ayudan a mejorar la memoria y a prevenir el deterioro cognitivo. Son productos naturales, muy ricos, y que además pueden evitar el desarrollo de diversas enfermedades.

Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Iowa, los alimentos que comemos pueden tener un impacto directo sobre nuestra salud durante la adultez. Por eso, te contamos cuáles pueden contribuir a que tengamos una mejor agudeza cognitiva.

Queso

Según la investigación, que fue publicada recientemente en el Journal of Alzheimer’s Disease, el queso fue el alimento que demostró la mayor propiedad protectora contra el deterioro cognitivo vinculado con la edad, incluso en adultos mayores.

Pescado

Es una fuente rica en fósforo, que colabora en el fortalecimiento del cerebro, en especial al darle un impulso a nuestra memoria. Al aportar una interesante cantidad de ácidos grasos omega 3, este alimento ayuda a proteger tanto la capacidad cognitiva como la memoria. Los más nutritivos en este sentido son el salmón, el atún, la trucha, las sardinas y demás pescados azules.

Nueces

Todas las frutas secas son buenas para la buena salud tanto del corazón como del cerebro, aunque las más beneficiosas son las nueces, ya que son altas en ácido alfa-linolénico, una clase del Omega-3.

Arándanos

Por sus propiedades antioxidantes, son un excelente alimento para incluir en nuestra dieta. Gracias a un compuesto que contienen, llamado flavonoides, protegen de los radicales libres, que pueden dañar el tejido sano, y ayudan a retrasar enfermedades degenerativas del cerebro.

Tomates

El licopeno que contiene este fruto demostró ser un excelente aliado para la prevención de muchas afecciones. Este nutriente está presente tanto si lo comemos crudo como cocinado, por lo que podemos introducirlo en nuestra dieta de la manera que más nos guste.

Semillas de chía

Al igual que el pescado o las nueces, también posee ácidos grasos Omega-3. Favorece el funcionamiento de las neuronas y mejora la actividad cerebral. Sus propiedades previenen el envejecimiento de los tejidos, por lo que mantiene intactas sus funciones por más tiempo.

Ajo

Además de ser un alimento que le da mucho gusto a las comidas, ayuda a prevenir algunos tipos de cáncer cerebral. Gracias a los compuestos orgánicos de azufre que están presentes en él, permiten evitar el desarrollo del glioblastoma, un tipo de célula tumoral maligna.

Carne de vaca

Son una fuente de hierro, que ayuda a transportar oxígeno a todo el cuerpo y al cerebro y mejora las funciones cognitivas.